Experimento de conductividad eléctrica en distintos materiales:
Con esta simple y básica experiencia probaremos distintos materiales para conocer cuáles son conductores de energía eléctrica y cuáles no.
Materiales:
- Una pila o una batería de 12 voltios
- Un foco de luz pequeño o una lamparilla (por ejemplo como los que se usan en las linternas)
- 1 Cable de aproximadamente 40 cm de largo,
- Cinta aislante o adhesiva
- Distintos materiales para experimentar (por ejemplo un trozo de vidrio, metal, madera, porcelana, plástico, etc.)
Procedimiento:

Muy simple, pero de todas maneras recuerda que siempre que estés experimentando debes estar en compañía de un adulto o alguien responsable que supervise
la experiencia. Primero cortar el cable en dos fragmentos de unos 20 centímetros de largo cada uno y adherirlos con la cinta a los polos de la pila, por un extremo y al foco de luz por otro. Verás que se enciende la luz y con esto, podrás comprobar que todo está bien para comenzar a experimentar. Luego, cortar uno de los cables a la mitad y colocar ambas puntas en contacto con alguno de los materiales (como el vidrio, la madera o el metal) sin que se toquen las puntas.
¿Qué sucede?
Podrá observarse que la luz se enciende con materiales conductores mientras que, con aquellos que no son conductores la lamparilla no va a encenderse. Ello ocurre porque la electricidad no llega a alimentar el foco de luz, llega al material que no la conduce y allí detiene su circuito. Cuando la luz si aparece, quiere decir que el material que intercepta el cable si es conductor y por ende, conduce la energía permitiendo continuar con el circuito eléctrico.
Experimento con electricidad estática:
Materiales:
Procedimiento:

Más sencillo aún. Tan solo es necesario inflar un globo y frotarle una prenda de lana durante unos 30 segundos repetidamente. Luego lanzar el globo hacia arriba, acercarlo al techo lo más posible y observar. Como verás, el globo parece quedar pegado al techo.
¿Qué sucede?
Pues el globo parece adherirse a la superficie del techo porque ahora, luego de frotarlo contra la prenda de lana, posee una carga eléctrica. Es posible experimentar de esta misma manera con cualquier otra superficie (horizontal o vertical). Ver como se comporta el globo a partir de entonces, gracias a la carga eléctrica que le imprimimos por la fricción, puede ser muy divertido.